Situada en Valencia, Discos Oldies es una tienda especializada en vinilos fundada en 1978. Además de estar a cargo de la tienda junto a Pepe Salvador y sus mujeres, Isabel y Carmen, Vicente Fabuel ha escrito libros como Las chicas son guerreras y ha participado en la Historia del rock en la Comunidad Valenciana, es colaborador de la revista Efe Eme y dj en clubs como el Swan. Desde que en 1973 publicó su primer artículo musical en Disco-Exprés, Vicente Fabuel ha escrito regularmente en revistas como AU, RockdeLux, Factory, Ganadería Trashumante y MondoSonoro. Acudimos a la mítica tienda para hablar con Vicente acerca del panorama actual de la música negra, del estado de la radio y la posibilidad de llevar a cabo proyectos especializados en géneros como el blues, el jazz, el soul o el reggae.
Esta entrevista es la primera de una serie que iremos colgando en torno a este tema. Agradecemos la amabilidad que han mostrado todos ellos. Hemos colgado la transcripción pero, además, podéis escucharla pinchando sobre la imagen.
¿Cómo ves el panorama actual de la música negra?
El panorama es bueno porque la música negra es la base de todo el rock. Incluso habría que ir a la música africana. Lo que ya llamamos afroamericano es el blues y todos sus hijos. Evidentemente, el blues, el rock ‘n’ roll, el funk, el soul…todos. Ahora es un momento tan bueno como hace 30 años. Lo que ocurre es que es un monstruo con tantas cabezas que cada temporada surge algo nuevo. Lo que no habíamos oído era -en clubs de baile- música que era teóricamente para escuchar. El soul sí que tiene un matiz más bailable y a partir de ahí toda la música negra ha sido baile; el funk, el hip-hop…tienen desde luego textos y tienen otras cosas pero el baile estaba siempre. Pero el blues parece que era una música que se decía más triste pero ahora no, incluso ésa se baila. Y la escena que lo ha rescatado -y eso también es de derecho- es la escena mod que, a base de ir escarbando y escarbando, está llegando a la base.

Sonny Boy Williamson II tocando en King Biscuit Time, publicidad de galletas en la cadena de radio KFFA de Helena, Arkansas (c.1941)
Es un poco también lo que pasó en los años 60. A los negros ya les habían olvidado en EE.UU. y los acogieron los ingleses.
Igual. Totalmente. Les decían “pues oye, allí en Inglaterra te pagan el viaje y haces una gira con cuatro niñatos y te pagan bien” Se iban para allá. Primero se descubre la música negra a través de las versiones blancas, luego a los más populares y ahora ya van a la serie B, a la serie Z y se está llegando a la reedición de música totalmente vintage, de los años 30 y 40.
¿Cuáles crees que han sido las principales transformaciones que han sufrido todos estos estilos a lo largo del tiempo?
Los orígenes y la significación social es la misma. Todo el mundo lo sabe, es una música de ghetto y para hacerla hace falta sufrimiento básicamente aunque también hay diversión, los sábados por la noche salían al baile.
¿Y se practican en el mismo tipo de sitios? Por ejemplo si hablamos de jazz.
No, eso ha ido ya lógicamente cambiando. El jazz es una música totalmente aceptada por lo que podríamos llamar un usuario burgués. Hablamos ya de los nuevos clásicos, en los años 50 y 60 cuando empiezan los blancos a interesarse es una música totalmente marginal y para estar en ese campo había que ser un bohemio o un hipster, una persona marginal de la época pero ahora ya no. Yo aquí lo veo que hay gente que se lleva un disco de blues sencillamente porque es agradable. No tiene ninguna significación. Quizás en tu generación sí que lo veis como una especie de alternativa a los sonidos que suenan, lo que suena por la radio, por la tele no suena nada ya de música –eso está perdido-. Nosotros, que cuando éramos críos lo habíamos descubierto como la base, ahora sí que vemos que no hace falta ni siquiera modificarla porque todo esto que te estoy contando yo también lo estoy descubriendo ahora. A mí no se me había ocurrido que esto podía ser bailable y algunos temas son increíbles. Todo esto son lo que llaman stompers, canciones que con unos arreglos un poquito más modernos lo puede hacer cualquier grupo de ahora.
¿Cuáles son las posibles evoluciones de estos géneros?
La sensación que te da es que se está agotando ya todo porque…

Stray Cats, uno de los grandes representantes del revival del rockabilly a principios de los 80
Es volver atrás, ¿no?
Claro, el revival empieza ya en el año 70. Las teorías de los escritores más visionarios dicen que el rock se acaba ahí; el rock como creación de algo nuevo. A partir de ahí empiezan los revivals. Revival del rock n roll, también a Bill Haley y a Chuck Berry los rescatan y empiezan a hacer giras apenas 10 años más tarde de lo que habían hecho ellos. Luego llega el glam que ya es un revival, el punk…
Mezclas…
Como ha habido tanto revival, la sensación es que ya se le ha dado todas las vueltas posibles pero cada temporada llega algo nuevo. Si en cuanto a géneros no, sí ir a intérpretes que no conocíamos.
Ir descubriendo, ¿no?
Yo no tengo ni idea de quien es este: Little Luther.
Todos tienen este tipo de apodos; Little, Big…
Sí, en todas las músicas de ghetto… Fíjate que esto sería el equivalente en el mundo flamenco a la niña de Antequera, el niño de marchena… Y en el género africano, el RAI de Argelia, se llaman Cheb que es igual, el niño.
Hablamos entonces de una capacidad de ampliar público. Gente que no ha escuchado antes blues o jazz puede llegar a ello, por ejemplo, en una discoteca.
Yo creo que una gran parte de la gente que en el Swan puede bailar un tema de estos no sabrá la fecha ni se le pasa por la cabeza. -. Escúchalo (se refiere a One Way Out (Elmore James)) y verás cómo es un tema en que suena la guitarra de una forma, con un potencia como si estuviera grabado con sonido hi-fi de finales de los sesenta y setenta. La gente simplemente lo oye, mola. Si le dices esto es del año 49 o 50…cuando sea…se asombrarían si es que saben cómo sonaba la música entonces que esa es otra.

Alan Freed, célebre dj que popularizó el término rock 'n' roll
Históricamente, la radio ha funcionado como un altavoz de la música del momento, como un instrumento de difusión musical, ¿Qué piensas sobre el estado actual de la radio?
Personalmente no escucho mucho. Cuando salgo siempre llevo Radio 3 que en los últimos 25 ó 30 años es la única radio que ha mirado atrás. Cosa que funciona desde mitadde los años setenta –yo empiezo a comprarme discos por esa fecha- y si leías prensa y tenías un poco de voluntad por enterarte de los orígenes… yo ya no era un niño raro, éramos muchos los que buscábamos eso. Empezaron las reediciones y tal y desde luego la radio estaba allí. No soy un especialista en radio pero me da que ha habido un empobrecimiento, también por un cambio generacional. Está muy bien que vosotros hagáis una radio de estas características pero en radio 3 a mí me da que se interesan más por otros campos…. La radio yo creo que ya no está como antes….
Con el cambio de modelo discográfico, de ventas y de grupos en el que estamos inmersos, ¿qué papel crees que podría jugar la radio para dar a conocer grupos nuevos?
Yo creo que la radio tiene un papel importante pero creo que más allá de importantes corrientes, lo que tenéis que hacer vosotros es tener muy claro lo que hay que hacer, el hueco que vais a cubrir… y hacerlo. Radio 3 es una empresa del estado, entonces en la medida que funcione bien económicamente dará duros. Sinceramente creo que todo lo que pasa después de la revolución de Internet hay un empobrecimiento de determinados medios. Hay gente que piensa que Internet ha abierto muchas posibilidades….

The Story of The Blues by Paul Oliver
Tiene el doble efecto, ¿ no?
Claro, yo lo que veo también ha facilitado que mucha gente se lance a ello y faltan voces autorizadas. No quiero parecer aquí un poco la élite pero hay mucha banalidad y mucha información superficial. Clickas este hombre, por ejemplo (referencia Elmore James) y te van a salir los cuatro datos más o menos típicos tópicos de wikipedia, discografía y en algunas páginas un poco más pero analítica fuerte no hay. Yo comparo esto con el impacto que me produjo a mí leer a Paul Oliver en La Historia del Blues, un libro que está descatalogado ahora creo -por lo menos en castellano- y eso era una invitación a que te tiraras a por los discos.
Sí que se echa de menos un poco de análisis más profundo.
Sí, nivel. Lo que hay ahora es que clickas y de este señor te salen doce mil páginas o doce mil citas. Cualquier intérprete, cualquier negro, cualquier fantoche tiene doce mil páginas y todas son más o menos favorables pero para que tu leas algo realmente sólido y te motive y te pegue una patada y digas, bueno yo voy a hacer cosas, hace falta algo más. Ese es el punto que creo que Internet no cubre pero al mismo tiempo ha creado cierta crisis en los medios como el empobrecimiento de la prensa. Es tan fantástico el invento que ha traído como consecuencia el empobrecimiento de otros medios y en concreto de estos géneros que no son los pujantes hoy en día.
¿Habrá gente que descubra más cosas?
Sí, por supuesto. No quiero entrar en un debate sobre Internet, pero sólo digo que si se sabe manejar puede ser fantástico como cualquier cosa, pero yo echo en falta nivel, en fin lo que era antes la profesión periodística, no con datos. Antes a eso se le llamaba gacetillas, cuando viene alguien aquí haciendo una práctica, algún becario, y te pregunta por géneros, te hace una serie de preguntas que está claro que son los cuatro tópicos. Entonces lo que va a salir de ahí, tampoco va a ser muy allá. Es decir, sería fantástico que hubiera más nivel. Y en la radio pues igual, pero ahora cuesta, si no lo hacéis vosotros, que supongo que será por amor al arte, pues tampoco lo veo muy claro.
Para acabar simplemente, dinos tres discos que te hayan marcado o que te acuerdes especialmente.
Yo soy fan de Howlin’ Wolf, los cinco volúmenes que me compré, los tengo todavía, del año sesenta y tanto.

Portada del disco The London Howlin' Wolf Sessions (1971)
¿De lo que graba en Sun o en Chess?
En Chess, las grabaciones maestras esas, canciones que me parecen increíbles. E incluso me quedaría el de London Sessions con Eric Clapton, Steve Winwood y parte de los Rolling Stones. Hay una especie de blues cha cha cha casi, una especie de blues como muy calypso. Esas voces siempre han llegado mucho, sin embargo otro que es como muy fino que me encanta es Slim Harpo, es más meloso. Se han hecho muchas versiones, siempre los descubrimos vía versiones de The Animals, Stones, Fleetwood Mac. Por ejemplo nunca he sentido un especial apego por B.B. King. La voz no me resulta tan agradable y eso a mi me distancia, a mi las voces me llegan mucho.
Howlin’ Wolf es más gutural, ¿no?
Sí, el otro es más suave, son las voces, debe ser por eso porque su carrera es espectacular. Toda la vida, tiene un sentido del swing –sobretodo en directo- que es irresistible pero después me resulta más frío. Y luego me gusta mucho el blues acústico, con guitarra, uno de mis temas favoritos es Baby please don’t go, que hay muchas versiones, y ese lo descubrí por John Lennon. Y la de Big Bill Broonzy, son artistas de los años 40…
Pero en esos años no graban tanto, tocan pero no graban tanto. Son grabaciones del 53 o el 54 pero antes no hay, eran Alan Lomax y esta gente que bajaban al sur y grababan.
No, hacen singles. En este libro que te he dicho de Paul Oliver está como se hacían todas esas cosas. Como descubrían placas cuando llegaban a una casa vieja donde habían vivido negros, barrios viejos en los que la gente le daba las placas que valen un pastón, que ahora están en el museo del congreso americano. Oliver también lo hizo y decía que se sentía incluso mal. Oliver escribe ese libro a finales de los años sesenta, cuando empieza el blues británico -el primer revival que tiene- y decía que sabía que tenía un fortunón que se lo había dado la gente más humilde. Pero que él tampoco sabía que eso podía valer luego, y de hecho, esa escena también sale en un cómic de Robert Crumb, que va tocando a las casas y va pidiendo si tienen placas. Con la expresividad que tiene el dibujante, sale una negra de estas muy gordas -él hace de sí mismo, era un coleccionista fuerte de placas de blues- y llegaba allí, preguntaba si tenía placas porque las compraba y cuando ve alguna, los ojos se le salen.
¿Con placas te refieres al master?
No, placas de 78 revoluciones. Estamos hablando de música de los años 30 o 40. (El LP) sale en el año 55 y entonces los blues eran como singles, con una canción en cada cara, pero en placas que van a 78 revoluciones. Fantástico el cómic ese. Insistir en que parece que se acaba pero siempre sale algo.

Dibujo de Robert Crumb en uno de sus numerosos cómics dedicados a la música
Entrevista realizada en diciembre de 2009
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