Archivo para 28 septiembre 2009

28
Sep
09

El final de The Doors: L.A. Woman (1971)

La grabación del último disco de The Doors estuvo marcada por la voluntad de volver a las raíces musicales del grupo y por el abandono de Paul Rothcild, productor de todos los anteriores trabajos del grupo. Tal y como lo cuenta el ingeniero de sonido Bruce Botnick, “durante la primera prueba de Riders on the storm, Paul se llevó las manos a la cabeza y dijo una y otra vez: ‘no puedo hacer esto más’. Se giró hacia mí y me dijo que la música era cocktail jazz y que no tenía la fuerza o el deseo de levantarlo todo otra vez para hacer el disco.” La espiral musical de The Doors se había caracterizado por la publicación de un disco por año (desde el 67 hasta el 71) y a menudo las grabaciones habían sido difíciles y tensas tanto por las variadas adicciones de Jim como por la falta de canciones compuestas.

John Densmore admitió que cuando iban a grabar L.A. Woman al grupo le faltaban canciones, una vez más, y que pensaba que el disco iba a ser tan difícil de hacer como el Waiting for the sun (1968). Para Robby Krieger, al grupo se le habían acabado las canciones después del Morrison Hotel (1970) y solían trabajar mucho sobre la marcha en el estudio partiendo, a menudo, de las poesías de Morrison. Por otra parte, desde el debut del grupo con The Doors (1967), las grabaciones se habían alargado más y más. En el primero tardaron diez días y el último hasta aquel momento, Morrison Hotel (1970), les había costado nueve meses.

Pero L.A Woman fue uno de esos discos que pese a las complicaciones iniciales -y quizás también por eso- terminan pasando a la historia. Con la ayuda de Bruce Botnick, el grupo decidió grabar sin presiones en su propio local de ensayo. El grupo hizo las cosas a su manera, las canciones se hicieron con pocas tomas y el disco se grabó en seis días.  Aparte de la formación de cuatro del grupo, en la grabación de L.A. Woman participaron el bajista Jerry Scheff, conocido por haber trabajado con Elvis, y Marc Benno como guitarra rítmica.

Las canciones más destacadas y conocidas del disco son Riders on the storm que cerraba el álbum y L.A. Woman que da nombre al disco. Según Robby Krieger, Riders on the storm surgió a partir del clásico country Ghost riders in the sky: A cowboy legend pero el sonido de  ambas es completamente distinto. Además, según una de las varias versiones, la canción aludía en parte a Billy Cook, un asesino que mató a una familia entera haciendo autostop. El propio Morrison escribió una obra en llamada The Hitchhiker (“El Autostopista”) cuyo protagonista, llamado Billy, mataba al sheriff y a una familia.  Otras teorías apuntan al poema surrealista Chevaliers de l’Ouragan de Louis Aragon. En cualquier caso, Riders on the storm, aun pudiendo partir de cualquier incidente, parece hablarnos directamente de la propia existencia del individuo si atendemos a la estrofa inicial y final: “Into this house we’re born / Into this world we’re thrown / like a dog without a bone / an actor out on loan / riders on the storm.”  Musicalmente, la canción es especial por el clima que es capaz de generar desde los sonidos de tormenta inciales. La habilidad de Manzarek con sonido de teclado y piano, la envolvente voz de un Morrison ya barbudo y corpulento y la sugerente base rítmica hacen de Riders on the storm uno de los mejores temas de The Doors.

Por otra parte, L.A. Woman se compuso durante la grabación a partir de la letra de Morrison. En ella Morrison muestra las dos caras de Los Angeles centrándose en la figura de la mujer (Are you a lucky little lady in the city of light? Or just another lost angel?).  Con un ritmo desenfadado, L.A Woman habla de la luz y de la soledad e identifica la ciudad con el cuerpo de mujer, hablando de sus autopistas, de sus suburbios y de su blues. El éxtasis se inicia con una ralentización del ritmo que desemboca en una subida in crescendo durante la cual Morrison repite una y otra vez Mr. Mojo Rising. Se trata de una metáfora sexual para la cual Morrison recupera la palabra mojo, proveniente del argot negro (véase Got my mojo working, Mojo hand…) que alude a la naturaleza sexual del hombre.

El resto del disco está muy marcado por el blues e incluso incluye una versión de Crawling King snake de John Lee Hooker. Puede entenderse como una referencia hacia el propio Morrison, a menudo llamado Rey Lagarto. El blues acompaña a L.A. Woman desde el principio con The Changelling, canción que proviene de una poesía de Morrison. The Changelling es un blues con un ritmo algo funky resulta una buena introducción al disco. Been down so long y Car hiss by my window siguen en la misma línea, aferrándose al blues, la primera con un golpe más duro y la segunda mucho más onírica. Entre The Changelling y Been Down So Long está Love her madly, una composición de Robby Krieger que fue el primer single del álbum. Se trata de una canción pegadiza y sencilla con un ritmo  dinámico que aporta aire  fresco. Completan el disco L’America, Hyacinth House y The Wasp (Texas Radio and the big beat). Las tres conforman la parte más psicodélica de L.A Woman aunque siguen influenciadas por el blues si bien de una manera mucho menos palpable y tradicional. L’America iba a formar parte de la banda sonora de la película Zabriskie Point (Antonioni, 1970) después de la difícil relación entre Antonioni y Pink Floyd pero se quedó finalmente fuera al parecer por ser demasiado oscura. Ray Manzarek escribió la música de Hyacinth House y Morrison añadió la letra. Al parecer la estrofa “I see the bathroom is clear / I think that’s somebody’s near / I’m sure that someone is following me” fue sacada de una conversación real mientras estaban colocados en casa de Krieger, una casa con muchos jacintos (hyacinth plants). Por último, en The Wasp (Texas Radio and the big beat), Morrison recita uno de sus poemas escrito tres años antes. Morrison habla de las radios fronterizas, de los ritmos negros y los bosques mientras los demás se sirven del blues para crear una atmósfera psicodélica. En las reediciones posteriores del disco se han añadido dos bonus tracks, Orange county suite y una versión de (You need meat) don’t go further (Willie Dixon) en la que canta Manzarek.

L.A. Woman fue el único disco de The Doors al que no le siguió una gira de presentación. Mientras el disco todavía estaba siendo mezclado Jim Morrison viajó a Paris con su novia Pamela Courson donde murió tres meses después en circunstancias extrañas y desencadenando toda una serie de especulaciones. Jim se sumó así a la larga lista de artistas que murieron antes de tiempo y murió con tan sólo 27 años igual que Jimi Hendrix y Janis Joplin. Todos ellos pasaron a la historia y fueron capaces de regenerar el rock de su tiempo con tan sólo unos años intensos de carrera profesional.

Formación: Jim Morrison – Voz / Ray Manzarek – Teclados / Robby Krieger – guitarra / John Densmore – Batería / Jerry Scheff – bajo / Marc Benno – guitarra rítmica

Descarga The Doors – L.A. Woman

The Doors – Canciones, significados y curiosidades (Taringa)

21
Sep
09

Sencillez y delicadeza entre el jazz y el blues: Kenny Burrell – Midnight Blue (1967)

Midnight Blue, el sexto disco de Kenny Burrell como líder, es uno de los discos más famosos del guitarrista y un exponente claro del sonido Blue Note. Es un disco de jazz y blues con algunas composiciones aparentemente sencillas pero precisamente su valor reside en el gusto, en la elección de las notas así como en la utilización de los espacios para terminar creando un ambiente tranquilo y cálido.

Midnight Blue es un ejemplo de que para ser guitarrista de jazz no hace falta ser un virtusoso de la guitarra; Kenny Burrell no lo es. Es un guitarrista completo y muy versátil que ha grabado con multitud de artistas como Dizzy Gillespie, John Coltrane, Billie Holliday o Jimmy Smith y que creció musicalmente sobre la base de Charlie Christian y Django Rheinhardt. En Midnight Blue, Burrell toca principalmente ritmos lentos sobre los que construir los solos poco a poco. Se nota también el gran calado del blues tradicional en el estilo de Burrell. De hecho, cuando le hablaba al productor Alfred Lion sobre el disco que quería hacer le decía: “siempre me ha encantado el blues. Durante mis primeros años en Detroit trabajé con grupos que se centraban en el blues y quería juntar un grupo para esta sesión que sientan el blues de la manera que yo lo siento.” Acompañándole están Stanley Turrentine al saxo tenor dándole más fuerza a las canciones y la sección rítmica con Bill English a la batería, Major Holley Jr. al bajo y el maestro de la conga Ray Barreto aportando una sonoridad más rica.

El estilo de tocar de Kenny Burrell  ha influenciado a muchísimos guitarristas posteriores tanto del mundo del jazz como de otros ámbitos. Su estilo, a menudo desarrollado sobre composiciones sencillas también puede servir a a aquellos guitarristas que desde el blues quieran aproximarse al jazz. El punto de partida de algunos temas de Burrell es una típica rueda de blues a la que le introduce pequeñas variaciones y detalles. Por ello, no resulta muy extraño que un guitarrista como Stevie Ray Vaughan haya hecho con maestría su propia versión del tema inicial de Midnight Blue, Chitlins con carne.

Formación: Kenny Burrel – guitarra / Stanley Turrentine – Saxo tenor / Major Holley Jr. – bajo / Bill English – batería / Ray Barreto – congas

Descarga Kenny Burrell – Midnight Blue

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21
Sep
09

Fito & Fitipaldis – Antes de que cuente diez (2009)

Se hace difícil escribir de un nuevo disco de Fito. Cuando uno escucha Antes de que cuente diez, piensa en su trayectoria y en todo aquello que es capaz de hacer aunque se le venga encima toda la carga de promoción, merchandising y entrevistas repetitivas que concede con cada nuevo lanzamiento. A estas alturas, Fito se niega a ser estrella del rock ‘n’ roll, vive con la normalidad posible y sólo busca hacer canciones con las que sentirse a gusto. Quizás por ello el single de presentación se abre con estos versos: Puedo escribir y no disimular / es la ventaja de irse haciendo viejo / no tengo nada para impresionar / ni por fuera ni por dentro.

Desde el primer disco, la formación de los fitipaldis va cambiando -problablemente para aumentar la motivación- pero da igual que el bajista Andy Hess haya tocado con Tina Turner o los Black Crows o que el baterista Pete Thomas lo haya hecho con Elvis Costello, John Paul Jones o Los Lobos. También que Raya sea un gran guitarrista y productor, que Joe Blaney haya producido a los Clash, que la banda siga contando con un hammond -esta vez a cargo de Joserra Senperena- o que el saxo e Javi Alzola lleve con él desde el inicio. A estas alturas, uno ya espera que los músicos que acompañan a Fito sean buenos porque lo han sido siempre, y también que si vende muchísimos discos del anterior trabajo grabe el siguiente en las mejores condiciones. Pero por encima de todo están las canciones y las de Antes de que cuente diez, en general, se quedan un poco cortas. Como podíamos esperar ya tras Por la boca vive el pez hay unas cuantas canciones que rescatar y otras que añadir a las canciones olvidadas.

Tarde o temprano es una de las que primero llama la atención. Bien cantada y con un estribillo potente y pegadizo, en Tarde o temprano se recuerdan las canciones buenas de M-Clan y destacan la guitarra funky del estribillo y el toque de rock sureño además de los manotazos al hammond que aquí no está para crear colchón. Está también Qué necesario es el rock ‘n’ roll -y que prescindible el cuero- construido a base de riffs, con guitarras rockeras y un desarrollo final de menos a más.

Por otra parte, en Me acordé de ti Fito ataca el ritmo knopfleriano de Dire Straits y La cuisine de Bernard –a la que le he cogido más cariño- es un country-blues. Con Raya al lap-steel, acordeón, saxo y la percusión precisa, La cuisine de Bernard es el toque más clásico del disco.

Por lo demás, Que me arrastre el viento es un blues lento con un ritmo de marcha funébre propuesto por el batería al que le falta poco para brillar y la versión de Todo a cien de La Cabra Mecánica que tiene la distorsión más fuerte del disco pero no convence la letra ni habiendo escuchado a Fito cantar partes de la canción en directo de temas anteriores como La casa por el tejado y en la estupenda Vamonó.

Las letras siguen el modelo habitual de Fito. Construido a base de contradicciones, juegos de palabras y recurriendo al viento, a los huesos y al corázon, Fito vuelve a crear textos pegadizos y elaborados con su característico estilo popular. En principio, el resultado es un disco en la línea de Por la boca vive el pez pero con sus particularidades aunque la mayoría de gente por Internet lo está recibiendo mejor. No hay que olvidar que en aquel disco también había canciones como 214 Sullivan Street, No Soy Bo Diddley y la versión a lo Jerry Lee Lewis de Deltoya.

Sin duda, uno de los grandes méritos de Fito ha sido ser capaz de aglutinar a un público amplio muy variado a veces con pocas cosas en común musicalmente. Puede que sea por su deseo de no adherirse a ningún género particular y seguir con aquello de querer hacer sólo canciones. Para pedirle lo que cada quiere de él ya estamos los seguidores que nos empeñamos en pedirle a los artistas lo que más nos gustaría de ellos. Si pudierámos pedir, nosotros pediríamos un disco básicamente de blues, con varios temas instrumentales y con cabida para el rock ‘n’ roll, el shuffle y el swing.

Canciones:

01.Antes de que cuente diez/02.Me acordé de ti/03.Tarde o temprano/04.Catorce vidas son dos gatos/05.Todo a cien (La Cabra Mecánica)/06.Los huesos de los besos/07.Que me arrastre el viento/08.Qué necesario es el rock ‘n’ roll/09.Conozco un lugar/10.La cuisine de Bernard

Formación: Fito Cabrales – Guitarra y voz / Carlos Raya – guitarras, pedal steel y lap steel / Javier Alzola – saxos (tenor, alto y barítono) / Joserra Senperena – Hammond, piano, wurlitzer, acordeón / Andy Hess – bajo / Pete Thomas – Batería

Letras Antes de que cuente diez

11
Sep
09

“Road Song”: Me & Bobby McGee

Originalmente compuesta por Kris Kristofferson y publicada en su primer disco, Kristofferson (1970), Me & Bobby McGee es una de esas canciones interpretadas por multitud de artistas y que han terminado convirtiéndose en una canción popular. A mitad camino entre el country y el rock, Me & Bobby McGee se ajusta al imaginario americano del viaje y la libertad. Una buena y clásica historia de country contada a través de los lugares recorridos por carretera.

El éxito de Me & Bobby McGee llegó con la publicación de Pearl (1971). La versión que Janis Joplin hizo de la canción marcó las diferencias por su increíble forma de cantar y el disco en su conjunto se vio encumbrado comercialmente por la muerte de Janis antes de terminar el disco. Janis logró encontrar ese punto intermedio entre rock y country al que añadió también su forma bluesera de cantar. El éxito de Pearl y de Me & Bobby McGee hizo que el propio Kristofferson rebautizara su primer disco con una reedición titulada Me & Bobby McGee.

Aunque Janis Joplin le imprimió su estilo característico, la mayoría de versiones de la canción son directamente canciones de country. La narración de historias tan propia del género hizo que la interpretaran con chulería tanto Johnny Cash como Waylon Jennings y Willie Nelson además de Chet Atkins con su versión instrumental. Johnny Cash la interpretó de varias maneras pero en esta versión destaca, además de la presencia del hombre de negro, el walking bass bluesero que se desata al minuto de canción y que la convierte inequívocamente en rock ‘n’ roll. La versión de Waylon Jennings es un country más ortodoxo con sonido de lap-steel, el personal chicken picking de Waylon con su telecaster y reminiscencias del traqueteo del tren. Los principios en común de todos ellos y su calidad de forajidos y de personas al margen de la ley -proclamada con la etiqueta de The Outlaws– hizo que la interpretaran conjuntamente Kris Kristofferson, Johnny Cash, Willie Nelson y Waylon Jennings con su supergrupo The Highwaymen.

Pero las versiones de Me & Bobby McGee van más allá de la pertenencia a un estilo concreto. Jerry Lee Lewis la convirtió en un piano-boogie salvaje, Grateful  Dead la llevó a su terreno, Joan Baez la interpretó con una orquesta sinfónica y Roger Miller fue el primero en grabarla.

Loquillo también quiso darse el gusto cantandola en su disco Compañeros de Viaje con la solvente adaptación de su amigo Gabriel Sopeña.

Por último, pensamos que no sería justo no incluir la versión que Pink hizo en sus sesiones AOL con la única ayuda de un guitarrista. Su forma de cantarla, obviamente marcada por la versión de Janis Joplin, combina delicadeza y potencia con saber hacer y da como resultado una buena versión que sorprenderá a todos aquellos que -como nosotros- no conocíamos esta parte de Pink.

Descarga Kris Kristofferson – 16 Biggest Hits

Descarga Janis Joplin – Pearl (clave: http://soydelmonton.com)

Acordes Me & Bobby McGee




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