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Feb
10

Supervivientes del Blues: Fats Domino

Fats Domino, siempre sonriente junto a su inseparable piano

Fats Domino es uno de los grandes exponentes del R&B pre-rock ‘n’ roll y uno de los principales protagonistas de la explosión del rock ‘n’ roll. Con su carácter afable y cercano y su gran talento para componer éxitos -a menudo junto a su compañero Dave Bartholomew-, Fats logró convertirse en el artista que más discos vendió durante los años 50, con la excepción de Elvis. Una extensa lista de éxitos como Blueberry Hill, I’m Walking, Blue Monday, Ain’t That a Shame, The Fat Man, I’m Ready o Kansas City entre otros así como las numerosas versiones hechas han contribuido a que Fats haya vendido más de 100 millones de discos. Apodado Fats por su aspecto rechoncho, Antoine Dominique Domino representa la tradición del sonido R&B de Nueva Orleans y fue un referente para grupos como The Beatles, teclistas como Ray Manzarek (The Doors) e incluso para una parte de la música jamaicana. Canciones como Be My Guest, basadas en la acentuación del tiempo débil, influyeron en el ska jamaicano.

Nacido en Nueva Orleans el 26 de febrero de 1928, Fats sobrevivió al reciente huracán Katrina aunque se le llegó a dar por muerto. Pese a las órdenes de evacuación, Fats decidió quedarse en Nueva Orleans, en parte por los problemas de salud de su mujer, Rosemary. Su casa estaba en un barrio que,  de acuerdo con las previsiones, iba a quedar trágicamente inundado y Fats no mantuvo contacto con nadie pasados tres días después del huracán.

Un graffiti en la casa de Fats ponía de manifiesto el rumor de su muerte

Su agente hizo unas declaraciones afirmando que no había hablado con él desde antes del Katrina pero, finalmente, su hija Karen Domino White le reconoció en una foto del periódico Times Picayune. Fats y su mujer fueron rescatados en helicóptero y llevados a un refugio en Baton Rouge dónde fueron recogidos por la JaMarcus Russell, novio de su nieta y jugador del equipo fútbol americano Louisiana State University. Fats lo perdió todo y recibió de nuevo la National Medal of Arts ya que la original se perdió en las inundaciones.

Un año más tarde, Fats no pudo participar por problemas de salud en en Jazz & Heritage Festival pero reapereció con un disco titulado Alive and Kickin’ que incluía algunas letras reveladoras escritas con anterioridad al Katrina. All over the country, people wanna know / What ever happened to Fats Domino? / And I’m alive and kickin’ / I’m alive and kickin’ / I’m alive and kickin’ / And I’m where I wanna be. /  Gente de todo el país quiere saber que le ha pasado a Fats Domino, estoy vivo y golpeando, estoy donde quiero estar. Desde entonces, Fats ha recibido numerosos premios y reconocimientos y ha limitado sus actuaciones en público a acontecimientos puntuales como un concierto para recaudar fondos para la reconstrucción de colegios destruidos por el Katrina.

Su relación con la música empezó muy pronto cuando su hermanastro le enseñó a tocar el piano a los 6 años. Actuó por primera vez a los 10 años y a los 14 dejó el colegio y empezó a trabajar. Continuó tocando a lo largo de los años 40 cuando conoció a Dave Bartholomew, su pareja de composición y productor. El estilo de piano de Fats provenía de la larga tradición del blues y el boogie de Nueva Orleans pero había desarollado una pulsación sencilla y característica que definiría la mayoría de sus temas. En el año 49 firmó un contrato con Imperial y tardó muy poco en grabar un single de éxito, una fantástica carta de presentación que se cita como una de las primeras canciones de rock ‘n’ roll, The Fat Man.

Fats continuo su éxito con canciones que seguían la misma línea y triunfaban en las listas de R&B. Goin’ Home en el 52, Please Don’t Leave Me en el 53 All By Myself en el 55, año en el que por fin logró  entrar en las las listas de pop con Ain’t That A Shame. En una época de segregación racial Fats -como muchos otros negros- vio como su canción llegaba al número uno en voz de Pat Boone, un cantante blanco que destacó por realizar versiones más dulces de canciones de R&B.  Así funcionó la industria durante buena parte de los años 50. Se suavizaba  la música negra y se promocionaba a artistas blancos que tenían el aspecto deseado para la época. Aún así, estas apropiaciones terminaron por permitir la integración gradual de los artistas negros. En el caso de Fats, su interpretación de su propia composición, Ain’t That A Shame, llegó a situarse en el Top Ten lo que suponía de por sí un gran éxito.

Fats había conseguido entrar en las listas de éxito con la música que había hecho toda su vida y todavía le quedaban muchas canciones por cantar que atraerían a gran parte de la audiencia joven y blanca del rock ‘n’ roll. Apenas un año después, Fats Domino publicó su propia versión de Blueberry hill, una composición de Vincent Rose, Al Lewis y Larry Stock del año 40, que habían grabado músicos de country como Gene Autry y que fue popularizada por Glen Miller. Se convirtió en una canción de repertorio para Big Bands e incluso Louis Armstrong llegó a grabarla pero fue Fats, una década después, quien llevaría la canción al número dos de las listas de pop. Fue el mayor éxito de Fats y de la canción que ha pasado a la historia como parte de la era del rock ‘n’ roll (pese a no ser ni mucho menos la canción de Fats que mejor se ajusta a este estilo). Su carrera siguió con paso firme hasta principios de los años 60 con canciones como Whole Lotta Loving, Blue Monday (1956), I’m Walking (1959) o My girl Josephine (1960). Asimismo, Fats participó también en dos películas en el año 56: Shake, Rattle & Rock (Edward L. Cahn, 1956) y The Girl Can’t Help It (Frank Tashlin, 1956) en cuya banda sonora aperecían también otros como Little Richard, The Platters, Gene Vincent o Eddie Cochran.

Los años 60 fueron duros para Fats, igual que para muchos artistas negros de recorrido similar. Cambió de compañía en 1963 pero los problemas con ABC-Paramount Records no tardaron en llegar; Fats tuvo que grabar en Nasvhille y no en Nueva Orleans como había hecho siempre y el cambio de productores supuso el fin del tándem Domino-Bartholomew. El nuevo enfoque de la producción tendía más hacia el country y sólo Red Sails In The Sunset, uno de los once singles publicados, logró meterse en el Top 40. Además, la emergencia del las grandes bandas británicas, fenómeno conocido como la Invasión Británica, le puso las cosas difíciles. Los nuevos grupos como The Beatles, The Rolling Stones o The Animals acapararon el mercado y se convirtieron en los grupos de referencia para millones de adolescentes con propuestas musicales heredadas del rock ‘n’ roll de los primeros años. A su vez, generaron una serie de grupos americanos que trataron de imitarles estética y musicalmente.

Fats continuó vendiendo discos y grabó para distintas compañías como Mercury y Reprise. A partir de la década de los ochenta decidió quedarse en Nueva Orleans y hacer conciertos puntuales. A sus 52 años Fats decidía aprovechar sus ingresos por royalties y evitar las largas giras. En declaraciones hechas a USA Today explicaba sus razones: “Para mí, no hay otro sitio como Nueva Orleans. Me gusta que los clubs estén abiertos todo el día y toda la noche. La gente es agradable. No puedes encontrar comida mejor.”

Fats supo conectar con el público no sólo con su música sino con su imagen bonachona, simpática e incluso graciosa.  Es uno de los grandes artistas de la música contemporánea, un renovador con naturalidad. Un hombre sencillo, contento por que la gente apreciara su música y a él mismo. Con la excepción de Louis Armstrong, Fats Domino es el músico más famoso de Nueva Orleans. Si la influencia de Armstrong fue decisiva en el evolución del jazz, también lo fue la aportación de Fats para el desarrollo del rock ‘n’ roll. En USA Today, Fats declaraba su fidelidad a su música: “No recuerdo cambiar nada salvo la ropa, y tampoco lo hago siempre. No sé nada sobre las poses, sólo soy yo mismo.” Asimismo, en un artículo sobre Fats en la Rolling Stone, Dr.John escribía: “En los tiempos en que la gente acusaba al rock & roll de estar pervirtiendo a los jóvenes, Fats dio una entrevista en una revista. Dijo: ‘No sé a qué viene todo eso de que somos una mala influencia para los adolescentes. Lo único que hago es tocar la música que llevo interpretando toda mi vida.’ Esa era la filosofía de Fats, No veía su música como algo especial o diferente. No era más que lo que siempre había hecho.”

Descarga Fats Domino – This Is Fats

Descarga Fats Domino – All By Myself

DescargaFats Domino – Be My Guest (The Blues Collection)

Fuente: Taringa

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