Archive for the 'Reggae' Category

04
Sep
11

Playing for Change: Música y buenas intenciones

Grandpa Elliot al frente de la gira de Playing for Change

Entrevista publicada en Efe Eme

Seis años después del espectacular éxito mundial de su versión de ‘Stand by me’, Playing for Change sigue su camino con más fuerza que nunca. Con la idea de cambiar el mundo a través de la música, esta reunión de músicos callejeros y anónimos sigue su cruzada combinando la publicación de conmovedores vídeos y nueva discografía con la labor de la Playing for Change Foundation, organización sin ánimo de lucro impulsora de nuevas escuelas de música y arte en África.

La iniciativa multimedia del productor estadounidense Mark Johnson ha vuelto a nuestro país con cuatro actuaciones para ilusionar y estar cerca de la gente. Encabezada por el célebre músico de Nueva Orleans Grandpa Elliot, la banda emocionó con himnos como ‘One love’, ‘A change is gonna come’, ‘Let it shine’, ‘Stand by me’ o ‘Amazing grace’. En consonancia con su espíritu grupal, me atienden el ideólogo Mark Johnson y seis miembros del grupo (Grandpa Elliot, Mohammed Alidu, Jason Tamba, Peter Bunetta, Titi Tsira, Robert Luti) que van tomando la palabra.

¿Cómo está yendo la gira?
Grandpa Elliot:
Está siendo fantástica. Soy un hombre mayor pero todavía me encanta y no me canso porque los jóvenes me empujan [risas].
Mark Johnson: Si el jefe dice que la gira va bien, la gira va bien. Los demás solo nos sentimos afortunados por estar aquí.

¿Qué poder tiene la cultura para cambiar el mundo?
Mohammed Alidu:
Soy del norte de Ghana, de un pueblo con mucha pobreza [Bizung, Tamale]. Nunca han podido tener lo necesario para ir al colegio, ni aprender música con papel, instrumentos y cosas así. Pero ahora la fundación Playing for Change ha abierto una escuela de música en Ghana que ya ha cambiado mucho las cosas para nosotros. Veo a los niños muy contentos y poniendo muchísima energía en el colegio. Hay alrededor de 160 estudiantes y es increíble. Esto está provocando muchos cambios no solo para la música sino para la vida y el futuro de las generaciones más jóvenes.

¿Qué relación guardan las grandes ventajas del cambio tecnológico con las experiencias de vuestra vida musical?
GE:
Cuando tenía seis años mi madre ya me llevaba a los desfiles en el Barrio Francés. Luego empecé a juntar grupos para tocar allí. Aquello era estupendo y sabía que estaba haciendo algo bueno. Ahora para mí esto de aquí es más grande que la vida porque siempre he querido viajar. Fui a Nueva York y estuvo bien pero no fue bastante. Quería viajar más alrededor del mundo, pero no tenía ni el tiempo ni el dinero. Estos tíos realmente han cambiado mi vida al llevarme a tantos lugares. Es la primera vez que estoy aquí pero ya he empezado a amar a la gente.

Durante mucho tiempo se ha identificado la cultura con la producción industrial pero en los últimos años han ido apareciendo diversas fracturas. ¿Cómo ha cambiado la manera tradicional de funcionar para los músicos?
MJ:
Peter [Bunetta] y yo producimos discos en Estados Unidos. Es un productor alucinante además de ser nuestro batería. Pero cuando hablas de música tradicional, estos tipos [Mohammed Alidu, Jason Tamba, Titi Tsira…] vienen de un lugar donde ésta forma parte de la vida. Es como el agua. Tocan música para el alma, la vida, y como una forma de celebración; no por el dinero. Tradicionalmente, el dinero no ha sido la razón por la que la gente ha tocado música solo que ha ido transformándose en eso a lo largo del tiempo. Nosotros tratamos de devolverla al lugar que le corresponde haciendo música por el pueblo para el pueblo.
GE: No hay cosa que me guste más que escuchar a otros músicos decir que les gustaría formar parte pero hay muchos más de los que un escenario puede aguantar. Lo bueno es que estamos haciendo muchas cosas positivas. Estamos construyendo escuelas, ayudando a la gente a lo grande. Eso es lo que me gusta hacer y estoy con gente a la que le encanta ayudar a la gente por todo el mundo.

¿Qué relación tiene África con la historia de la música popular mundial?
Jason Tamba:
Si traigo un ritmo africano, otros músicos como Roberto [Luti], que es italiano, y Peter [Bunetta], que es estadounidense, le van a dar su propio sentido. Están poniendo su sentimiento en la canción de manera que todo el mundo lo puede entender. Puedo tocar una canción realmente africana y Peter y Roberto la tocarán de la manera en la que ellos la oyen. Luego Titi también añadirá su propio toque. Este tipo de libertad hace que todo el mundo disfrute.
Peter Bunetta: Es lo mismo que ocurre al hablar con las palabras. Cada uno está hablando inglés con su propio acento y al hacerlo aporta su propio sabor a la lengua. Así que cuando Jason toca una canción de Congo, Titi una de Sudáfrica, o Mohammed una de Ghana, cada uno aporta su propio acento. Hablamos la misma lengua pero la mezcla de sabores le da un equilibrio internacional.
Titi Tsira: Se convierte en una canción mundial. Por eso le llaman world music, porque incluye todo. En el repertorio de Playing for Change tenemos un montón de estilos distintos: afro pop, blues, funk… Es el mensaje de las propias canciones lo que marca la diferencia.

¿Qué importancia creéis que se le da al hecho de que la mayoría de músicos involucrados no sean artistas inicialmente reconocidos a nivel mundial?
MJ:
La buena música y el arte están por todas partes, no solo en la radio, en conciertos famosos o en la televisión. Este mundo está lleno de músicos increíbles. Nunca ha habido solo estrellas tocando. La gente siempre ha tocado música por todas partes así que quizás esto le dé un poco más de énfasis para que el mundo recuerde esta idea.
Por otra parte, creo que contribuye a cambiar el significado de lo que la gente percibe como el éxito. Si tu intención es tocar música y lo haces, como Grandpa Elliot, todos los días durante sesenta años pase lo que pase para cantarle a la gente, eso es para mí el éxito. Eso es exactamente lo que estás destinado a hacer, no cambiarlo todo por la imagen, o intentar ser famoso cantando sobre cosas que no importan para ganar dinero. No hay filtro con esta música y estos músicos. Lo hacen desde el corazón hacia el corazón del oyente a través de una línea de comunicación directa. Creo que es importante que la gente recuerde eso.

¿Creéis que esa es la clave de la gran identificación generada?
PB:
Creo que les da la esperanza de saber que pueden suceder cosas sin que una gran corporación te contrate. Ahora todo el mundo puede ser visto por los demás y descubrirse unos a otros a través de internet sea Playing for Change o un joven tocando la guitarra en Rusia. Todos podemos encontrarle, y él nos puede encontrar a nosotros. Hemos abierto la forma de comunicación más extensa de la historia. Playing for Change, la idea de Mark, ha sido una de las primeras piezas musicales con un propósito, y el propósito le ha dado ilusión a la gente. En esa ilusión han surgido músicos que han sido descubiertos por el resto del mundo como Grandpa Elliot, Clarence Bekker, Titi, Mermans, Jason, Roberto…

¿Relacionáis Playing for Change con algún otro movimiento social del pasado o del presente?
MJ:
Creo que cualquier movimiento social positivo está conectado con otros movimientos sociales positivos. La intención de lograr colectivamente hacer del mundo un lugar mejor no es nueva. Ha estado presente durante mucho tiempo y nosotros sencillamente somos una parte de esa corriente.

¿Cómo ha cambiado Playing for Change el entendimiento de vuestra ciudad?
GE:
La gente lo ha acogido muy bien y ahora me quieren más, y yo les quiero más. Por supuesto, con el Katrina la ciudad quedó sumida en la pena pero es lo que dicen: “te caes y vuelves a levantarte”. Nueva Orleans se está levantando aunque siguen sucediendo tragedias por todo el mundo. Nos caemos para volver a levantarnos. Eso es el blues. Cuando algo malo ocurre, las personas tenemos el blues y nos hace querer escribir y cantar sobre ello. La mayoría del blues vino de ahí.

¿Qué opináis sobre la serie de HBO “Treme”, centrada en Nueva Orleans?
GE:
Creo que es muy, muy bueno. Oí hablar de ello cuando estaba sentado en la esquina donde acostumbro a tocar cuando no estoy con Playing for Change. Cuando toca irse a casa a relajarse voy al lugar donde fui descubierto, la esquina de la calle Royal con Toulouse. Mucha gente habla sobre “Treme”. Siendo ciego, me lo cuentan y aunque no creo que llegué nunca a verlo sí lo escucho y lo imagino a mi manera. Nunca hemos tenido algo así en Nueva Orleans. Deseaba que algo así pasara pero lo primero que me pasó fue que Mark Johnson vino a mí con su ordenador.
PB: “Treme” ha sido fantástica para muchos músicos de Nueva Orleans de los que mucha gente nunca había oído hablar. Ha dado trabajo a grandes músicos que el mundo no conocía.
MJ: Cada país tiene lugares mágicos, y con magia musical. En EE.UU. ese lugar es Nueva Orleans así que es fantástico que gente de distintas partes del mundo conozca un poco más la magia de la ciudad. Creo que es hermoso, sobre todo con la recuperación después del huracán y todo lo que trajo consigo. Cuanto más Nueva Orleans haya en el mundo mejor.

¿Cómo se mantiene Playing for Change cerca de la gente?
MJ:
Bueno, no creo que pueda existir sino es en contacto con la gente. Este proyecto se basa en la idea de hacer cosas colectivamente. Es música basada en el alma y el corazón… esas cosas siempre van a estar cerca de la gente. Es lo que necesitamos para vivir.
PB: Una vez está ahí fuera, está en nuestro tejido cultural. Aunque hayan pasado los años la gente sigue descubriéndolo a través de internet. Mantenerlo fresco es apasionarse con cada nueva canción y nuevo lugar. Acaban de empezar una canción nueva en Marruecos que quizás esté terminada el año que viene. La rueda nunca deja de girar, nunca aparca a un lado de la calzada. Se mantiene en movimiento en esta autopista de redes sociales para que la gente acuda y siga con ello.
MJ: Siempre decimos “un corazón y una canción al mismo tiempo”. Puede que sea una persona que ve a Grandpa en la calle, alguien que venga al concierto esta noche, o un millón de visitas en Youtube. Sigue siendo un corazón y una canción, aunque puede haber muchos en un día y menos al día siguiente.

¿Hasta dónde puede llegar Playing for Change?
GE:
No creo que esto vaya a parar nunca. Va a ser hoy y para siempre. Estamos contentos de estar aquí y de enseñarle a la gente como somos en persona. Queremos hablar con ellos cuando acabemos. Si nos vieron a través del ordenador esto les maravillará.
MJ:Si quieres conseguir que algo continúe en generaciones venideras, tienes que ser humilde, enseñarles e inspirarles. Al acercarnos a las nuevas generaciones con iniciativas y escuelas tan solo estamos empezando el proceso, pero es una buena manera de asegurar que la vida siga cuando ya no estemos. La siguiente generación tomará el relevo.//

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12
Oct
09

Músicos en las calles

La omnipresencia de la música ha hecho que estemos tan acostumbrados a ella que hay situaciones en la que ignoramos, o la detestamos, o querríamos un poco de silencio pero hay otras en las que la música irrumpe en la cotidianeidad con fuerza para conmovernos y quedarse grabada en nuestra memoria. Durante nuestra estancia en Berlín este verano, tuvimos la oportunidad de grabar a tres músicos que tocaban jazz en Hackescher Markt. Con una formación de trio -saxo, guitarra y batería (o caja)- tocaron varios clásicos como Summertime (Gershwin) o So What (Miles Davis). Los tres eran grandes músicos i formaban parte de la enorme cantidad de músicos anónimos que circulan por el mundo y que intentan ganar unas monedas por la calle haciendo lo que más les gusta.

Al colgar los vídeos, descubrimos que hay una grandísima cantidad de grabaciones de músicos tocando en las calles de todo el mundo.  Aunque es imposible poder seleccionar una muestra justa de todo lo que hemos visto, os dejamos con dos de los vídeos que más nos han gustado. El primero es de un hombre en Chicago cantando y tocando un blues con la armónica sin más acompañamiento que el chasquido de sus dedos. Además, vemos que se le unen unos amigos que llevan el ritmo. Pensamos que este vídeo remite directamente a las raíces del blues cuando se contaban historias tristes con la técnica de llamada y respuesta entre la voz y la harmónica. En efecto, nos acordamos de Sonny Boy Williamson II y John Lee Hooker.

El segundo va en la misma línea pero además de harmónica y voz también hay guitarra. Grandpa Elliot, un músico callejero célebre de Nueva Orleans, entona su blues con la ayuda de un guitarrista mucho más joven que él.

Grandpa Elliot nos conduce al proyecto Playing for Change, un “movimiento multimedia creado para inspirar, conectar y conseguir la paz en el mundo a través de la música.” Se trata de una iniciativa de Mark Johnson quién pensó en juntar a músicos callejeros de todo el mundo a través de una canción que todos conocieran. La canción elegida fue Stand By Me de Ben E.King. Una canción para llegar a convertirse en un clásico tuvo su propia historia. Curiosamente, Ben E.King compuso la canción junto al tándem Lieber-Stoller para el grupo The Drifters pero no quedaron demasiado impresionados y al poco tiempo uno de sus componentes murió. Ben E.King afirmó que nunca pensó en grabarla pero tras la grabación de Spanish Harlem, el productor le preguntó por material nuevo y King aprovechó para cantar el tema por el que es conocido.

En cualquier caso, el proyecto de Playing for Change nació en Santa Mónica (California). Allí Mark Johnson vio a Roger Ridley, un músico callejero que estaba cantando Stand by me. Mark le preguntó si podía volver con un equipo de sonido y grabarle a lo que Roger accedió.  Johnson grabó un documental junto a Jonathan Walls sobre los músicos callejeros de EE.UU. que fue presentado en el Festival de Sundance en el 2003. El proyecto continuó en el 2008 con Playing for Change: Peace Through Music. De ese documental os dejamos con varias canciones. Primero la versión de Stand By Me interpretada, gracias a un equipo de grabación móvil, por músicos de todo el mundo con un resultado magnífico porque todos ellos viven la música y no la entienden como una mercancía. También las versiones de Bob Marley: One Love y War/No more trouble donde lo que más destaca es ver a los africanos -aquellos para los que Marley quería unidad- cantar sus canciones. Participan también Manu Chao y Bono aunque sabemos que algunos se apuntan a todo y que quizás se necesitan estrellas para llamar más la atención. Nos quedamos con los anónimos…


25
May
09

The Black Survival, Bob Marley & The Wailers sobreviven

Publicado tras sus mayores éxitos comerciales –Exodus (1977) y Kaya (1978)– el álbum Survival es, sin duda, uno de los más completos de la carrera discográfica de Bob Marley por su compromiso y profundidad temática y musical. Incluso antes de escuchar la grabación el título, la portada -formada por banderas africanas- y la contraportada, que incluye la cita de Marcus Garvey: “A people without the knowledge of their past history, origin and culture is like a tree without roots”, hacen intuir el carácter especial del disco. Survival iba a llamarse The Black Survival pero el título se acortó para evitar polémicas y malentendidos dejando el componente negro fuera del título aunque este siguió siendo esencial en el álbum.

La carrera de Bob Marley estuvo marcada por el tiroteo sufrido en su casa el 3 de diciembre de 1976. Bob se exilió en Londres donde grabó las canciones que formarían Exodus y Kaya en un ambiente más seguro y anónimo. Había alcanzado una gran madurez compositiva y supo realizar unas grabaciones magnificas de las que saldrían dos discos con canciones de temática muy variada. Recuerda las causas de su exilio en varias canciones como So much things to say, Guiltiness, y la propia Exodus además de en Running Away (Kaya) y Ambush In The Night (Survival). Pero también compone canciones de amor que se convertirían en éxitos definitivos como Is This Love o One Love y temas bailables y desenfadados como Jamming.

La autenticidad de la música de Bob Marley & The Wailers se percibe con facilidad porque desprende un aroma cálido de bienestar, de tierra humilde y porque su fraseo y sus palabras –escritas con una lírica sencilla y precisa- parecen adquirir más contundencia y actualidad cada día. Survival se fragua con la vuelta de Bob a Jamaica. Una vuelta al origen, a la raíz, al principio: a África. Un manifiesto panafricano de unión, fraternidad y levantamiento frente al mundo rico y blanco de Babylon. Junto a la inicial So much trouble in the world que actúa como prólogo, quizás las canciones más emblemáticas de Survival son las que forman la parte media del disco: Babylon System, Survival y Africa Unite. Incluso parecen seguir un hilo argumental. Babylon System es una denuncia amarga y un ataque directo al sistema impuesto y a sus instituciones. Survival son tres minutos y medio de levantamiento negro. Es desenfadada y alegre pero también mordaz, urgente y necesaria. Africa Unite parece querer llevarnos al final del camino. Es una canción idealista que apela a la unión africana y rasta y a la satisfacción que supondría alcanzarla. Además, también son destacables canciones como Zimbabwe y Ride Natty Ride. La primera conmemora la lucha por la independencia en Zimbabwe. El grupo fue invitado por el nuevo gobierno para tocarla en la ceremonia de independencia. Por su parte, Ride Natty Ride es una historia de rabiosa actualidad sobre un trabajador explotado al servicio del poder. Las canciones de Bob son muchas veces de denuncia pero nunca victimistas, ni derrotistas, ni siquiera tristes. Siempre hay una vía de liberación, de lucha y descreimiento de los valores aceptados.

Refiriéndose a Bob Marley, Chris Blackwell (productor del grupo desde la preparación de Catch A Fire -1972- ) escribió: “cuando un artista es realmente excepcional suele rodearle un tipo especial de energía.” Nacido de madre negra y padre blanco inglés, Bob Marley sigue teniendo un aura mística que le llevó a convertirse en un líder espiritual y popular para muchísima gente, además de en un defensor de la causa africana. Su figura ha llegado a nuestros días convertida en icono; icono de la marihuana, del movimiento rastafari e incluso del merchandising. Bob es todo eso pero su complejidad va más allá. Es necesario escarbar y sumergirse en su obra plagada de amor, alegría, rebeldía, denuncia, liberación, redención, mitología… Si todos escuchásemos a Bob Marley & The Wailers y dejáramos que su música alcanzara nuestras entrañas, los días serían más relajada; el mundo sería más pacífico y la vida sería más alegre.

Descarga Survival

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12
May
09

Exodus; la historia del gran disco de Bob Marley

Publicado en 1977, Exodus es un disco único clave no sólo para la música reggae sino para la cultura popular en general. Más allá de etiquetas y reconocimientos como el de la revista Time que, en 1998, calificó a Exodus como “el mejor álbum de música del siglo XX”, el quinto disco de Marley para Island le llevó definitivamente al éxito global aunque ya llevaba mucho camino recorrido.

Bob Marley nació el 6 de Febrero de 1945 en Nine Mile, un pequeño pueblo de Jamaica. Pocos años después Bob y su madre se mudaron a Kingston donde conoció a Peter Tosh y a Bunny Livingston con quien formó The Wailers. En aquel tiempo, The Wailers eran un grupo de música más en una Jamaica pobre, dividida políticamente e inmersa prácticamente en una guerra civil. Sin embargo, pronto los Wailers consiguieron destacar y encadenar una serie de éxitos locales como  Judge Not o One Cup Of Coffee. A finales de los 60, la escena musical oficial de Jamaica seguía marcada por la reciente dominación política del Reino Unido. La programación radiofónica incluía canciones británicas tradicionales e incluso R&B americano de artistas como Fats Domino pero daba pocas oportunidades a los nuevos grupos jamaicanos, muchos de los cuales ya se habían ganado una reputación de rebeldes y que, a menudo, se autodenominaban rude boys. La reacción de grupos como The Wailers fue hacerse con equipos de música y transportarla literalmente alrededor de la isla en furgonetas y camiones para poder llegar a más gente. Asimismo, también ejercían presión sobre algunos disc jockeys para que pusieran sus discos. En el caso de The Wailers conocieron al dj Lee Scratch Perry con el que registraron varias grabaciones y mantuvieron una buena relación hasta que, años más tarde Perry vendió los derechos de las canciones que había grabado sin consentimiento del grupo.

En cualquier caso, el gran paso adelante para The Wailers fue conocer a Chris Blackwell, el fundador de Island Records. Bob Marley se presentó en su despacho en Londres y le pidió fondos para grabar un disco. Blackwell, que había vivido en Jamaica y estaba interesado en su música, decidió aceptar su oferta: “Nadie quería trabajar con él. Tenía fama de rebelde, de incontrolable. Quería publicar un disco conmigo. Yo le di 4000 libras. Nunca pensé que sacaría algo de aquello, pero a los cuatro mese volvió con Catch a Fire.” Bob Marley trajo las canciones grabadas y Blackwell, con la ayuda del grupo, se encargó de las labores de producción contratando más músicos de sesión y dándole una sofisticación atractiva para el mercado internacional. Tras el éxito de Catch a Fire (abril 1973), Bob Marley & The Wailers siguieron trabajando junto a Blackwell en Island Records donde publicaron Burnin’ (octubre 1973), Natty Dread (octubre 1974), Live! (diciembre 1975) –directo grabado en Londres- y Rastaman Vibration (abril 1976), apenas un año antes de publicar Exodus (junio 1977). En aquel momento, la música de Bob Marley, cargada de exotismo y frescura, junto a la promoción del grupo en el circuito del rock llevó al reggae a la esfera internacional otorgándole a Bob Marley el papel de líder. El carácter contestatario, los ritmos cálidos del reggae y la dimensión mística que le otorgó Bob Marley hizo que el estilo funcionase muy bien en la Inglaterra pre-punk de principios y mediados de los setenta.

Bob Marley grabó Exodus –y su sucesor Kaya– en Londres tras su particular exilio a causa de un intento de asesinato. Jamaica era un lugar en guerra alimentada por los dos partidos políticos dominantes y el compromiso social de Bob le había colocado en una situación de peligro y amenazas. En Londres, con la treintena cumplida, Bob Marley pudo concentrarse en sus canciones con mayor tranquilidad y anonimato. Fue capaz de juntar un buen número de canciones y grabó los temas de Exodus y Kaya durante las mismas sesiones. Chris Blackwell, ejerciendo de productor, fue el encargado de configurar el orden de las canciones y su disposición en los discos. Exodus salió a la venta el 3 de junio del 77 rodeado de una gran cobertura mediática y las numerosas críticas positivas pronto le otorgaron prestigio. Bob había alcanzado su madurez creativa y el disco consolidaba la línea de sus anteriores composiciones: temas de redención (One Love), amor (Waiting In Vain), pasión (Turn Your Lights Down Low) y referencias a su huida (So Much Things To Say, Guiltiness). Aunque algunas canciones fueron compuestas antes del tiroteo, las letras del disco deben leerse en el contexto de su exilio en Londres. El momento de sufrimiento que retrata Natural Mystic, la denuncia de Guiltiness y el carácter explícito de Exodus son, probablemente, las muestras más evidentes. Por otra parte, Exodus incluye muchas de las canciones más famosas de Bob Marley como Jammin’, One Love o Three Little Birds además de Exodus. Todas ellas están casi siempre presentes en los recopilatorios de grandes éxitos.

A menudo se frivoliza la figura de Bob Marley sin tener demasiado en cuenta su trayectoria o su música pero hablamos, sin duda, de un ejemplo de talento y de valores. Bob fue un artista comprometido con su época y con los suyos que desarrolló su música sobre una combinación de lucha, misticismo y filosofía rastafari y fue capaz de convertirse en una estrella internacional. De hecho, Bob Marley es uno de los pocos ejemplos de artistas que, viniendo de un país pobre, logró trascender la situación local sin dejar de prestarle atención. A pesar de que no se comenta lo suficiente, Bob Marley fue seguidor del panafricanismo de pensadores como Marcus Garvey y reivindicó frecuentemente la unidad del pueblo africano del que consideraba formaba parte. Lo hizo empleando la terminología rastafari: defendiendo la fuerza potencial de Zion –el lugar pobre y negro del que él formaba parte- en oposición a Babylon –los países ricos- y criticando el sistema, la explotación laboral o las instituciones educativas en canciones como Zion Train, Buffalo Soldier y, sobre todo, en el disco Survival casi al completo.

Es cierto que la industria mediática y el merchandising han convertido a Bob Marley en un icono imprimiendo sus fotos en camisetas y fabricando todo tipo de objetos con los colores rastafaris, pero todo ello no puede achacársele a él porque si hubo algo que le caracterizó, por encima de cualquier otra cosa, fue la superación de lo superficial.

Bob Marley – Natural Mystic

Descarga Exodus

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