Posts Tagged ‘Nueva Orleáns

04
Sep
11

Playing for Change: Música y buenas intenciones

Grandpa Elliot al frente de la gira de Playing for Change

Entrevista publicada en Efe Eme

Seis años después del espectacular éxito mundial de su versión de ‘Stand by me’, Playing for Change sigue su camino con más fuerza que nunca. Con la idea de cambiar el mundo a través de la música, esta reunión de músicos callejeros y anónimos sigue su cruzada combinando la publicación de conmovedores vídeos y nueva discografía con la labor de la Playing for Change Foundation, organización sin ánimo de lucro impulsora de nuevas escuelas de música y arte en África.

La iniciativa multimedia del productor estadounidense Mark Johnson ha vuelto a nuestro país con cuatro actuaciones para ilusionar y estar cerca de la gente. Encabezada por el célebre músico de Nueva Orleans Grandpa Elliot, la banda emocionó con himnos como ‘One love’, ‘A change is gonna come’, ‘Let it shine’, ‘Stand by me’ o ‘Amazing grace’. En consonancia con su espíritu grupal, me atienden el ideólogo Mark Johnson y seis miembros del grupo (Grandpa Elliot, Mohammed Alidu, Jason Tamba, Peter Bunetta, Titi Tsira, Robert Luti) que van tomando la palabra.

¿Cómo está yendo la gira?
Grandpa Elliot:
Está siendo fantástica. Soy un hombre mayor pero todavía me encanta y no me canso porque los jóvenes me empujan [risas].
Mark Johnson: Si el jefe dice que la gira va bien, la gira va bien. Los demás solo nos sentimos afortunados por estar aquí.

¿Qué poder tiene la cultura para cambiar el mundo?
Mohammed Alidu:
Soy del norte de Ghana, de un pueblo con mucha pobreza [Bizung, Tamale]. Nunca han podido tener lo necesario para ir al colegio, ni aprender música con papel, instrumentos y cosas así. Pero ahora la fundación Playing for Change ha abierto una escuela de música en Ghana que ya ha cambiado mucho las cosas para nosotros. Veo a los niños muy contentos y poniendo muchísima energía en el colegio. Hay alrededor de 160 estudiantes y es increíble. Esto está provocando muchos cambios no solo para la música sino para la vida y el futuro de las generaciones más jóvenes.

¿Qué relación guardan las grandes ventajas del cambio tecnológico con las experiencias de vuestra vida musical?
GE:
Cuando tenía seis años mi madre ya me llevaba a los desfiles en el Barrio Francés. Luego empecé a juntar grupos para tocar allí. Aquello era estupendo y sabía que estaba haciendo algo bueno. Ahora para mí esto de aquí es más grande que la vida porque siempre he querido viajar. Fui a Nueva York y estuvo bien pero no fue bastante. Quería viajar más alrededor del mundo, pero no tenía ni el tiempo ni el dinero. Estos tíos realmente han cambiado mi vida al llevarme a tantos lugares. Es la primera vez que estoy aquí pero ya he empezado a amar a la gente.

Durante mucho tiempo se ha identificado la cultura con la producción industrial pero en los últimos años han ido apareciendo diversas fracturas. ¿Cómo ha cambiado la manera tradicional de funcionar para los músicos?
MJ:
Peter [Bunetta] y yo producimos discos en Estados Unidos. Es un productor alucinante además de ser nuestro batería. Pero cuando hablas de música tradicional, estos tipos [Mohammed Alidu, Jason Tamba, Titi Tsira…] vienen de un lugar donde ésta forma parte de la vida. Es como el agua. Tocan música para el alma, la vida, y como una forma de celebración; no por el dinero. Tradicionalmente, el dinero no ha sido la razón por la que la gente ha tocado música solo que ha ido transformándose en eso a lo largo del tiempo. Nosotros tratamos de devolverla al lugar que le corresponde haciendo música por el pueblo para el pueblo.
GE: No hay cosa que me guste más que escuchar a otros músicos decir que les gustaría formar parte pero hay muchos más de los que un escenario puede aguantar. Lo bueno es que estamos haciendo muchas cosas positivas. Estamos construyendo escuelas, ayudando a la gente a lo grande. Eso es lo que me gusta hacer y estoy con gente a la que le encanta ayudar a la gente por todo el mundo.

¿Qué relación tiene África con la historia de la música popular mundial?
Jason Tamba:
Si traigo un ritmo africano, otros músicos como Roberto [Luti], que es italiano, y Peter [Bunetta], que es estadounidense, le van a dar su propio sentido. Están poniendo su sentimiento en la canción de manera que todo el mundo lo puede entender. Puedo tocar una canción realmente africana y Peter y Roberto la tocarán de la manera en la que ellos la oyen. Luego Titi también añadirá su propio toque. Este tipo de libertad hace que todo el mundo disfrute.
Peter Bunetta: Es lo mismo que ocurre al hablar con las palabras. Cada uno está hablando inglés con su propio acento y al hacerlo aporta su propio sabor a la lengua. Así que cuando Jason toca una canción de Congo, Titi una de Sudáfrica, o Mohammed una de Ghana, cada uno aporta su propio acento. Hablamos la misma lengua pero la mezcla de sabores le da un equilibrio internacional.
Titi Tsira: Se convierte en una canción mundial. Por eso le llaman world music, porque incluye todo. En el repertorio de Playing for Change tenemos un montón de estilos distintos: afro pop, blues, funk… Es el mensaje de las propias canciones lo que marca la diferencia.

¿Qué importancia creéis que se le da al hecho de que la mayoría de músicos involucrados no sean artistas inicialmente reconocidos a nivel mundial?
MJ:
La buena música y el arte están por todas partes, no solo en la radio, en conciertos famosos o en la televisión. Este mundo está lleno de músicos increíbles. Nunca ha habido solo estrellas tocando. La gente siempre ha tocado música por todas partes así que quizás esto le dé un poco más de énfasis para que el mundo recuerde esta idea.
Por otra parte, creo que contribuye a cambiar el significado de lo que la gente percibe como el éxito. Si tu intención es tocar música y lo haces, como Grandpa Elliot, todos los días durante sesenta años pase lo que pase para cantarle a la gente, eso es para mí el éxito. Eso es exactamente lo que estás destinado a hacer, no cambiarlo todo por la imagen, o intentar ser famoso cantando sobre cosas que no importan para ganar dinero. No hay filtro con esta música y estos músicos. Lo hacen desde el corazón hacia el corazón del oyente a través de una línea de comunicación directa. Creo que es importante que la gente recuerde eso.

¿Creéis que esa es la clave de la gran identificación generada?
PB:
Creo que les da la esperanza de saber que pueden suceder cosas sin que una gran corporación te contrate. Ahora todo el mundo puede ser visto por los demás y descubrirse unos a otros a través de internet sea Playing for Change o un joven tocando la guitarra en Rusia. Todos podemos encontrarle, y él nos puede encontrar a nosotros. Hemos abierto la forma de comunicación más extensa de la historia. Playing for Change, la idea de Mark, ha sido una de las primeras piezas musicales con un propósito, y el propósito le ha dado ilusión a la gente. En esa ilusión han surgido músicos que han sido descubiertos por el resto del mundo como Grandpa Elliot, Clarence Bekker, Titi, Mermans, Jason, Roberto…

¿Relacionáis Playing for Change con algún otro movimiento social del pasado o del presente?
MJ:
Creo que cualquier movimiento social positivo está conectado con otros movimientos sociales positivos. La intención de lograr colectivamente hacer del mundo un lugar mejor no es nueva. Ha estado presente durante mucho tiempo y nosotros sencillamente somos una parte de esa corriente.

¿Cómo ha cambiado Playing for Change el entendimiento de vuestra ciudad?
GE:
La gente lo ha acogido muy bien y ahora me quieren más, y yo les quiero más. Por supuesto, con el Katrina la ciudad quedó sumida en la pena pero es lo que dicen: “te caes y vuelves a levantarte”. Nueva Orleans se está levantando aunque siguen sucediendo tragedias por todo el mundo. Nos caemos para volver a levantarnos. Eso es el blues. Cuando algo malo ocurre, las personas tenemos el blues y nos hace querer escribir y cantar sobre ello. La mayoría del blues vino de ahí.

¿Qué opináis sobre la serie de HBO “Treme”, centrada en Nueva Orleans?
GE:
Creo que es muy, muy bueno. Oí hablar de ello cuando estaba sentado en la esquina donde acostumbro a tocar cuando no estoy con Playing for Change. Cuando toca irse a casa a relajarse voy al lugar donde fui descubierto, la esquina de la calle Royal con Toulouse. Mucha gente habla sobre “Treme”. Siendo ciego, me lo cuentan y aunque no creo que llegué nunca a verlo sí lo escucho y lo imagino a mi manera. Nunca hemos tenido algo así en Nueva Orleans. Deseaba que algo así pasara pero lo primero que me pasó fue que Mark Johnson vino a mí con su ordenador.
PB: “Treme” ha sido fantástica para muchos músicos de Nueva Orleans de los que mucha gente nunca había oído hablar. Ha dado trabajo a grandes músicos que el mundo no conocía.
MJ: Cada país tiene lugares mágicos, y con magia musical. En EE.UU. ese lugar es Nueva Orleans así que es fantástico que gente de distintas partes del mundo conozca un poco más la magia de la ciudad. Creo que es hermoso, sobre todo con la recuperación después del huracán y todo lo que trajo consigo. Cuanto más Nueva Orleans haya en el mundo mejor.

¿Cómo se mantiene Playing for Change cerca de la gente?
MJ:
Bueno, no creo que pueda existir sino es en contacto con la gente. Este proyecto se basa en la idea de hacer cosas colectivamente. Es música basada en el alma y el corazón… esas cosas siempre van a estar cerca de la gente. Es lo que necesitamos para vivir.
PB: Una vez está ahí fuera, está en nuestro tejido cultural. Aunque hayan pasado los años la gente sigue descubriéndolo a través de internet. Mantenerlo fresco es apasionarse con cada nueva canción y nuevo lugar. Acaban de empezar una canción nueva en Marruecos que quizás esté terminada el año que viene. La rueda nunca deja de girar, nunca aparca a un lado de la calzada. Se mantiene en movimiento en esta autopista de redes sociales para que la gente acuda y siga con ello.
MJ: Siempre decimos “un corazón y una canción al mismo tiempo”. Puede que sea una persona que ve a Grandpa en la calle, alguien que venga al concierto esta noche, o un millón de visitas en Youtube. Sigue siendo un corazón y una canción, aunque puede haber muchos en un día y menos al día siguiente.

¿Hasta dónde puede llegar Playing for Change?
GE:
No creo que esto vaya a parar nunca. Va a ser hoy y para siempre. Estamos contentos de estar aquí y de enseñarle a la gente como somos en persona. Queremos hablar con ellos cuando acabemos. Si nos vieron a través del ordenador esto les maravillará.
MJ:Si quieres conseguir que algo continúe en generaciones venideras, tienes que ser humilde, enseñarles e inspirarles. Al acercarnos a las nuevas generaciones con iniciativas y escuelas tan solo estamos empezando el proceso, pero es una buena manera de asegurar que la vida siga cuando ya no estemos. La siguiente generación tomará el relevo.//

Anuncios
01
Feb
10

Supervivientes del Blues: Fats Domino

Fats Domino, siempre sonriente junto a su inseparable piano

Fats Domino es uno de los grandes exponentes del R&B pre-rock ‘n’ roll y uno de los principales protagonistas de la explosión del rock ‘n’ roll. Con su carácter afable y cercano y su gran talento para componer éxitos -a menudo junto a su compañero Dave Bartholomew-, Fats logró convertirse en el artista que más discos vendió durante los años 50, con la excepción de Elvis. Una extensa lista de éxitos como Blueberry Hill, I’m Walking, Blue Monday, Ain’t That a Shame, The Fat Man, I’m Ready o Kansas City entre otros así como las numerosas versiones hechas han contribuido a que Fats haya vendido más de 100 millones de discos. Apodado Fats por su aspecto rechoncho, Antoine Dominique Domino representa la tradición del sonido R&B de Nueva Orleans y fue un referente para grupos como The Beatles, teclistas como Ray Manzarek (The Doors) e incluso para una parte de la música jamaicana. Canciones como Be My Guest, basadas en la acentuación del tiempo débil, influyeron en el ska jamaicano.

Nacido en Nueva Orleans el 26 de febrero de 1928, Fats sobrevivió al reciente huracán Katrina aunque se le llegó a dar por muerto. Pese a las órdenes de evacuación, Fats decidió quedarse en Nueva Orleans, en parte por los problemas de salud de su mujer, Rosemary. Su casa estaba en un barrio que,  de acuerdo con las previsiones, iba a quedar trágicamente inundado y Fats no mantuvo contacto con nadie pasados tres días después del huracán.

Un graffiti en la casa de Fats ponía de manifiesto el rumor de su muerte

Su agente hizo unas declaraciones afirmando que no había hablado con él desde antes del Katrina pero, finalmente, su hija Karen Domino White le reconoció en una foto del periódico Times Picayune. Fats y su mujer fueron rescatados en helicóptero y llevados a un refugio en Baton Rouge dónde fueron recogidos por la JaMarcus Russell, novio de su nieta y jugador del equipo fútbol americano Louisiana State University. Fats lo perdió todo y recibió de nuevo la National Medal of Arts ya que la original se perdió en las inundaciones.

Un año más tarde, Fats no pudo participar por problemas de salud en en Jazz & Heritage Festival pero reapereció con un disco titulado Alive and Kickin’ que incluía algunas letras reveladoras escritas con anterioridad al Katrina. All over the country, people wanna know / What ever happened to Fats Domino? / And I’m alive and kickin’ / I’m alive and kickin’ / I’m alive and kickin’ / And I’m where I wanna be. /  Gente de todo el país quiere saber que le ha pasado a Fats Domino, estoy vivo y golpeando, estoy donde quiero estar. Desde entonces, Fats ha recibido numerosos premios y reconocimientos y ha limitado sus actuaciones en público a acontecimientos puntuales como un concierto para recaudar fondos para la reconstrucción de colegios destruidos por el Katrina.

Su relación con la música empezó muy pronto cuando su hermanastro le enseñó a tocar el piano a los 6 años. Actuó por primera vez a los 10 años y a los 14 dejó el colegio y empezó a trabajar. Continuó tocando a lo largo de los años 40 cuando conoció a Dave Bartholomew, su pareja de composición y productor. El estilo de piano de Fats provenía de la larga tradición del blues y el boogie de Nueva Orleans pero había desarollado una pulsación sencilla y característica que definiría la mayoría de sus temas. En el año 49 firmó un contrato con Imperial y tardó muy poco en grabar un single de éxito, una fantástica carta de presentación que se cita como una de las primeras canciones de rock ‘n’ roll, The Fat Man.

Fats continuo su éxito con canciones que seguían la misma línea y triunfaban en las listas de R&B. Goin’ Home en el 52, Please Don’t Leave Me en el 53 All By Myself en el 55, año en el que por fin logró  entrar en las las listas de pop con Ain’t That A Shame. En una época de segregación racial Fats -como muchos otros negros- vio como su canción llegaba al número uno en voz de Pat Boone, un cantante blanco que destacó por realizar versiones más dulces de canciones de R&B.  Así funcionó la industria durante buena parte de los años 50. Se suavizaba  la música negra y se promocionaba a artistas blancos que tenían el aspecto deseado para la época. Aún así, estas apropiaciones terminaron por permitir la integración gradual de los artistas negros. En el caso de Fats, su interpretación de su propia composición, Ain’t That A Shame, llegó a situarse en el Top Ten lo que suponía de por sí un gran éxito.

Fats había conseguido entrar en las listas de éxito con la música que había hecho toda su vida y todavía le quedaban muchas canciones por cantar que atraerían a gran parte de la audiencia joven y blanca del rock ‘n’ roll. Apenas un año después, Fats Domino publicó su propia versión de Blueberry hill, una composición de Vincent Rose, Al Lewis y Larry Stock del año 40, que habían grabado músicos de country como Gene Autry y que fue popularizada por Glen Miller. Se convirtió en una canción de repertorio para Big Bands e incluso Louis Armstrong llegó a grabarla pero fue Fats, una década después, quien llevaría la canción al número dos de las listas de pop. Fue el mayor éxito de Fats y de la canción que ha pasado a la historia como parte de la era del rock ‘n’ roll (pese a no ser ni mucho menos la canción de Fats que mejor se ajusta a este estilo). Su carrera siguió con paso firme hasta principios de los años 60 con canciones como Whole Lotta Loving, Blue Monday (1956), I’m Walking (1959) o My girl Josephine (1960). Asimismo, Fats participó también en dos películas en el año 56: Shake, Rattle & Rock (Edward L. Cahn, 1956) y The Girl Can’t Help It (Frank Tashlin, 1956) en cuya banda sonora aperecían también otros como Little Richard, The Platters, Gene Vincent o Eddie Cochran.

Los años 60 fueron duros para Fats, igual que para muchos artistas negros de recorrido similar. Cambió de compañía en 1963 pero los problemas con ABC-Paramount Records no tardaron en llegar; Fats tuvo que grabar en Nasvhille y no en Nueva Orleans como había hecho siempre y el cambio de productores supuso el fin del tándem Domino-Bartholomew. El nuevo enfoque de la producción tendía más hacia el country y sólo Red Sails In The Sunset, uno de los once singles publicados, logró meterse en el Top 40. Además, la emergencia del las grandes bandas británicas, fenómeno conocido como la Invasión Británica, le puso las cosas difíciles. Los nuevos grupos como The Beatles, The Rolling Stones o The Animals acapararon el mercado y se convirtieron en los grupos de referencia para millones de adolescentes con propuestas musicales heredadas del rock ‘n’ roll de los primeros años. A su vez, generaron una serie de grupos americanos que trataron de imitarles estética y musicalmente.

Fats continuó vendiendo discos y grabó para distintas compañías como Mercury y Reprise. A partir de la década de los ochenta decidió quedarse en Nueva Orleans y hacer conciertos puntuales. A sus 52 años Fats decidía aprovechar sus ingresos por royalties y evitar las largas giras. En declaraciones hechas a USA Today explicaba sus razones: “Para mí, no hay otro sitio como Nueva Orleans. Me gusta que los clubs estén abiertos todo el día y toda la noche. La gente es agradable. No puedes encontrar comida mejor.”

Fats supo conectar con el público no sólo con su música sino con su imagen bonachona, simpática e incluso graciosa.  Es uno de los grandes artistas de la música contemporánea, un renovador con naturalidad. Un hombre sencillo, contento por que la gente apreciara su música y a él mismo. Con la excepción de Louis Armstrong, Fats Domino es el músico más famoso de Nueva Orleans. Si la influencia de Armstrong fue decisiva en el evolución del jazz, también lo fue la aportación de Fats para el desarrollo del rock ‘n’ roll. En USA Today, Fats declaraba su fidelidad a su música: “No recuerdo cambiar nada salvo la ropa, y tampoco lo hago siempre. No sé nada sobre las poses, sólo soy yo mismo.” Asimismo, en un artículo sobre Fats en la Rolling Stone, Dr.John escribía: “En los tiempos en que la gente acusaba al rock & roll de estar pervirtiendo a los jóvenes, Fats dio una entrevista en una revista. Dijo: ‘No sé a qué viene todo eso de que somos una mala influencia para los adolescentes. Lo único que hago es tocar la música que llevo interpretando toda mi vida.’ Esa era la filosofía de Fats, No veía su música como algo especial o diferente. No era más que lo que siempre había hecho.”

Descarga Fats Domino – This Is Fats

Descarga Fats Domino – All By Myself

DescargaFats Domino – Be My Guest (The Blues Collection)

Fuente: Taringa

Posts relacionados:

Supervivientes del blues: Pinetop Perkins – Pinetop & Friends (2008)

13
Dic
09

Willie Nelson & Wynton Marsalis – Two Men With The Blues (2007)

Grabado en directo en el Lincoln Center de Nueva York el 12 y 13 de enero de 2007, Two Men With The Blues reúne al clásico del country Willie Nelson y al trompetista de jazz Wynton Marsalis. Acompañados por la banda de Marsalis, ambos demuestran con alegría el contacto entre estilos como el jazz, el blues o el country. El disco empieza con Bright Lights, Big City, una versión del tema de Jimmy Reed que alcanza una dimensión casi mágica. Con este magnífico inicio, confirmamos las palabras de Willie Nelson: “Estas canciones, escuchadas de esta manera y con este grupo… -eso no se había hecho antes. Cualquier cosa que yo haga, si añades a Wynton y estos tíos, lo llevan a un nivel diferente.” La harmónica, la trompeta y el saxo recuerdan los sonidos de la ciudad  y después entra Willie que se adueña del tema.

Two Men With The Blues es básicamente es un disco de blues pero tocado por músicos de jazz y por Willie Nelson, un countryman capaz de abarcar todo el terreno común de los estilos. A lo largo de los años sesenta, durante su estancia en Austin, Nelson consiguió recuperarse de sus problemas de alcoholismo, de tenencia ilícita de armas y problemas contractuales para hacerse popular con un country inlfuenciado por el rock ‘n’ roll, el jazz y el western swing. Willie empezó a desarrollar un fraseo de guitarra con un toque jazzístico que puede apreciarse con claridad en Two Men With The Blues. Uno de los ejemplos es Nightlife, un clásico del propio Nelson del cual se han hecho infinidad de versiones en el country. En este disco se acentúa el componente melancólico de Nightlife con la fantástica trompeta de Marsalis.  Por su parte, Wynton Marsalis está considerado uno de los grandes músicos que al jazz ha dado desde los años 80. Situado ya en un lugar privilegiado, Marsalis desarrolló un estilo de tocar la trompeta basado en la tradición clásica y en grandes músicos como Louis Armstrong y Miles Davis. Precisamente, este acercamiento hacia el sonido clásico del jazz le ha valido tanto aplausos como críticas generando, a menudo, gran controversia. Algunos le alabaron por salvar al jazz del ámbito más experiemental o del contacto con el pop pero otros le han criticado por ser segmentario y limitar la innovación.

En efecto, Marsalis y su banda beben directamente del sonido clásico del jazz y se agradece que lo hagan reproduciendo un sonido moderno. Ese acercamiento tiene mucho que ver con la selección de las canciones de Two Men With The Blues que combina composiciones de Willie Nelson con temas clásicos de blues y jazz. Basin Street Blues y My Bucket’s got a hole in it son canciones que interpretaban las bandas de Dixieland y mantienen el genuino sonido de Nueva Orleans. Rainy Day Blues y Ain’t Nobody’s Business son standards de blues. De hecho, Ain’t Nobody’s Business ha sido interpretada por artistas como Bessie Smith, Billie Holiday o Freddie King.  Destacan también las versiones de joyas como Georgia On My Mind de Ray Charles y Caldonia de Louis Jordan. El disco se cierra con That’s All, despedida con un tema del clásico del country Merle Travis que mantiene un regusto más rural y cabalgante.

En definitiva, se trata de un disco muy recomendable para acercarse a estos dos grandes artistas o simplemente para disfrutar un rato de buena música. Es un acierto que el disco esté grabado en directo porque, además de que la grabación es muy nítida, se aprecia la espontaneidad del directo, los aplausos del público después de cada intervención y la interacción entre todos los músicos.

Formación: Willie Nelson – Voz y guitarra / Wynton Marsalis – trompeta / Mickey Raphael – harmónica / Walter Blanding – saxofón / Dan Nimmer – piano / Carlos Henriquez – bajo / Ali Jackson Jr. – drums

Descarga Willie Nelson & Wynton Marsalis – Two Men With The Blues

15
Abr
09

Videoarte

El videoarte surge a mediados de los años 60 en un contexto estadounidense fundamental para comprender el significado y el trasfondo de muchas de las obras:

 – Beat Generation

Jack Kerouac (1922-1969) es el novelista más destacado y emblemático de la generación beat. En el camino se ha convertido en el manifiesto de esta generación donde se muestra el espíritu enloquecido y viajero a bordo de Cadillacs prestados y Dodges desvencijados desde Nueva York a Nueva Orleáns pasando por Ciudad de México, Chicago, etc. Alcohol, éxtasis, angustia y desolación, el retrato de una América subterránea, auténtica y desinhibida, ajena a todo establishment.

Jack Kerouac, autor de En el camino

Jack Kerouac, autor de "En el camino"

 – Derechos civiles

El reverendo Dr. Martin Luther King, Jr. (n. Atlanta, Georgia, 15 de enero de 1929 – m. Memphis, Tennessee, 4 de abril de 1968) fue un ministro de la iglesia bautista y activista del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos para los afroamericanos, galardonado con el Premio Nobel de la Paz.

 – Black Power

El Partido Pantera Negra (en inglés Black Panther Party originalmente llamado Partido Pantera Negra de Autodefensa, y popularmente conocido como Panteras Negras) es una organización política afroamericana de los Estados Unidos, fundada en Oakland, California en octubre de 1966 por Huey P. Newton, Bobby Seale y David Hilliard.

Newton y Seale, influenciados por los pensamientos de Malcolm X, fundaron en la Universidad de Merrit, Oakland, el Consejo Asesor del Alma de los Estudiantes. Al año siguiente del asesinato de Malcolm, para los actos de conmemoración del aniversario, propusieron llevar al campus un escuadrón de jóvenes armados, propuesta que fue rechazada. Tras ese incidente, dejaron el Consejo y decidieron formar el Partido Pantera Negra. En numerosas ocasiones fue considerado por el FBI como grupo terrorista.

 – Hippie Flower Power

Se llama Hippie a un movimiento contracultural de los años 1960, así como también a los seguidores de dicho movimiento. La palabra hippie deriva del inglés hipster que solía usarse para describir a la subcultura previa de los beatniks, que tuvo como base importante a la ciudad estadounidense de San Francisco (California) y su distrito Haight-Ashbury. Esta nueva subcultura heredó algunos valores contraculturales de la Generación Beat y en menor grado del naturismo alemán, y en determinados casos crearon sus propias comunidades intencionales.

 – Movimiento de liberación de la Mujer

Este término (Mouvement de libération des femmes en francés) aparece en Francia en 1970. En un primer momento es la prensa la que lo bautiza movimiento de liberación de la mujer en referencia al Women’s Lib estadounidense. El 26 de agosto de 1970 un grupo compuesto por jóvenes mujeres llega a depositar una corona de flores sobre la tumba del soldado desconocido en el Arco del Triunfo con una cinta que dice: todavía hay alguien más desconocido que el soldado: su mujer.

En un segundo momento, diversos grupos y grupúsculos que son parte de la renovación generacional de la lucha de las mujeres se reconocen en este nombre y se lo apropian haciéndolo plural porque el movimiento rechaza las representaciones reductoras: el “Movimiento de liberación de la mujer” se transforma en el Movimiento de liberación de las mujeres (MLF). En mayo de 1972, en el día de la madre, unas doscientas mujeres vestidas de niña marcharon por los Campos Elíseos detrás de la Madre. La consigna era: Festejada un día , explotada todo el año.

 – La Guerra de Vietnam

Llamada también Segunda Guerra de Indochina, fue un enfrentamiento bélico que enfrentó entre 1958 y 1975 a los estados de Vietnam del Sur, apoyados por el intervencionismo de la Doctrina Truman de los Estados Unidos, hasta su retirada en 1973, y Vietnam del Norte, apoyado por el bloque comunista, en el contexto general de la Guerra Fría.

En 1965 Martin Luther King empezó a expresar dudas sobre el papel de los Estados Unidos en la Guerra de Vietnam. En febrero y de nuevo en abril de 1967, King se expresó fuertemente contra el papel de los Estados Unidos en la guerra.

Martin Luther King

Martin Luther King

 – Escuela de Franckfurt

Se basa en un marxismo heterodoxo (desviado) en el que cobran gran importancia las dimensiones sociales y los problemas de desigualdades de clase. Se consolida entre los años 30-31 y está integrada en un primer momento por intelectuales judíos. H. Marcuse (Berlín, 19 de julio de 1898 – Berlín, 29 de julio de 1979), filósofo y sociólogo alemán, fue una de las principales figuras de la primera generación de la Escuela de Frankfurt.

En el seno de la aparición del videoarte encontramos una de las influencias más importantes en los cineastas franceses y americanos del cinéma vérité. Este concepto se basa en la fórmula que lanzó el sociólogo E. Morin.  Así pues, el término aparece tras el lanzamiento de la película Crónica de un verano  en el festival de cine etnográfico de Venecia. En esta película ciertos entrevistadores salen a la calle a preguntar (se trata de un hecho inédito en 1960). La entrevista callejera planteaba problemas técnicos estéticos pero se impuso en unos años (1958-1965) y se convirtió en un doxa de la televisión y el cine dominante.

Una artista que ejemplifica a la perfección el concepto de videoarte es Hannah Wilke (1940- 1993). Ésta  estuvo en la actualidad informativa al ser expuesta en octubre de 2006 una retrospectiva titulada Hannah Wilke. Exchange Values en el Artium (Centro- Museo Vasco de Arte Contemporáneo. Vitoria- Gastéiz). 

En los años 60, Wilke y otras muchas mujeres reivindicaron a través de su arte el reconocimiento de la especificidad de su sexo y el protagonismo del papel de mujer sujeto frente al de mujer objeto que había ocupado tradicionalmente en la historia del arte. Los primeros trabajos de Wilke, inscritos en el momento histórico expuesto anteriormente, guardan una enorme coherencia con las reflexiones del incipiente feminismo artístico, del que ella es hoy día referente indispensable.

Lo más destacable de su obra, es que la artista se convierte en objeto de su propio arte, exhibe su cuerpo desnudo, lo expone, permitiéndose incluso el lujo de objetificarlo bajo su atenta mirada, que rompe y subvierte las leyes de la mirada tradicional del patriarcado. Las referencias a la historia del arte laten tras cada vídeo, tras cada fotografía, demostrando que la artista conocía en profundidad los entresijos de la imaginería occidental.

Hannah Wilke. S.O.S. Strarification Object Series, 1974-82

Hannah Wilke. S.O.S. Strarification Object Series, 1974-82

En S.O.S. Starification Object Series, Wilke asume el papel de esas modelos anónimas que pueblan las campañas publicitarias, imita sus poses artificiales, demostrándonos que son tan sólo gestos estereotipados de “lo femenino”, que, repetidos hasta la saciedad, han terminado por convertirse en norma de feminidad. En términos generales, la obra de Wilke ejemplifica el contexto histórico de la artista, y muestra las pautas que marcaron los debates del feminismo de los años 60-70. Una obra que ha influido a numerosas artista que siguen trabajando en consonancia con los diferentes feminismos.




Décadas y estilos

Música en Tránsito

diciembre 2017
L M X J V S D
« Sep    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Comentarios recientes

frutasingular en La imagen de un final: Lynyrd…
frutasingular en Videoarte
org.uk en Coloquio con Jesús Franco sobr…
Desde Tránsito no nos hacemos responsables de los enlaces externos y os animamos a adquirir copias originales (siempre que podáis). Este es un espacio altruista para compartir y divulgar la cultura en el que esperamos podáis conocer cosas nuevas o sorpredentes.